¿Opera la CIA en México? Esto se sabe de las operaciones secretas que desafían a Sheinbaum
Recientemente surgieron nuevos reportes sobre presuntas operaciones encubiertas de la CIA contra el crimen organizado en México.
Durante décadas la presencia de la CIA en México ha sido tema de debate político, periodístico e histórico, y en estos últimos días ha cobrado fuerza la entrada de agentes extranjeros al país para la lucha contra el narcotráfico.
Documentos desclasificados precisan que la agencia estadounidense ha mantenido actividades de inteligencia en territorio mexicano desde al menos la década de 1930, especialmente durante la Guerra Fría y la lucha contra el narcotráfico.
En mayo de 2026 surgieron nuevos reportes sobre presuntas operaciones encubiertas de la CIA contra integrantes del crimen organizado en México. Una investigación difundida por CNN aseguró que agentes estadounidenses participaron en acciones contra miembros del Cártel de Sinaloa. Tanto el gobierno mexicano como la propia CIA negaron oficialmente estas acusaciones.
La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que México mantiene cooperación en materia de inteligencia con Estados Unidos, pero rechazó cualquier operación militar o encubierta extranjera sin autorización oficial.
En Chihuahua resaltó la muerte de dos funcionarios estadounidenses en un accidente, quienes fueron idenficados posteriormente como agentes de la CIA.
Murieron el 19 de abril de 2026 en un accidente automovilístico en la Sierra de Chihuahua, después de participar presuntamente en un operativo contra narcolaboratorios de metanfetamina. En el mismo accidente también murieron dos agentes mexicanos de la Agencia Estatal de Investigación (AEI) de Chihuahua.
Según reportes publicados por The Washington Post y retomados por medios mexicanos, los estadounidenses trabajaban para la CIA dentro de programas de cooperación antinarcóticos. El vehículo en el que viajaban se habría desbarrancado cuando regresaban de una operación en la zona serrana del municipio de Morelos, Chihuahua.
El caso se volvió polémico porque el Gobierno mexicano afirmó que los agentes no tenían autorización oficial para participar en operativos en territorio nacional. El Gabinete de Seguridad informó que uno ingresó con pasaporte diplomático y el otro como turista, sin acreditación formal para actividades operativas.
